A punto de irse estaba
de aquella noche roja
cuando algo lo entretuvo;
encontró un árbol rosa.
Y sin darse cuenta
amaneció,
y él quedó por siempre
en aquella noche roja.
sábado 22 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mi casa, ahora, es un atardecer.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada