Era el cielo azul
y le hablé,
me dejo probarlo
respiré profundo
mi corazón lo saboreó.
Las nubes
nadando entre luz
se metieron en mí
y cambiaron mi piel.
Sentí hambre
y comí
la altura de las personas,
sentí sed
y bebí
un poco de luz
que escurría entre miel
del sol.
Y el viento sopló
suave con el silencio
emanaba de una luna que
decidió quedarse junto al mar.
Junto a su amor.
Sopló el viento
y yo me fui con él.
viernes 21 de septiembre de 2007
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