¿El silencio?
lo siento
aquí no está
de sed murió.
Más no te preocupes
no todo se ha perdido
veo en tu cara un vacío,
veo tus ojos
más no tu mirada,
oigo tu risa
mas, por qué no sonríes.
No es tu culpa
mas aquí todos juzgan,
aunque todo tiene solución.
No te preocupes
existe tu cura.
Me darás de tu alma
un trozo.
Y le darás a este fuego
un sorbo.
Cambiarás tu rostro
venderás tus manos
y beberás tanto
que tu boca será muda.
Me darás tu oído,
y tus pies
al servicio mío.
Sí, es sangre
mas beberás tanto
que pedirás más
y yo te la daré.
Listo
Estás a salvo.
domingo 30 de septiembre de 2007
sábado 22 de septiembre de 2007
Amor.
Todo es nada
y nada es todo.
Y o es todo
o es nada.
Y Aquel se vio en el espejo
y Aquel vio nada.
Y así Aquel, aprendió a amar.
y nada es todo.
Y o es todo
o es nada.
Y Aquel se vio en el espejo
y Aquel vio nada.
Y así Aquel, aprendió a amar.
Así es la vida.
A punto de irse estaba
de aquella noche roja
cuando algo lo entretuvo;
encontró un árbol rosa.
Y sin darse cuenta
amaneció,
y él quedó por siempre
en aquella noche roja.
de aquella noche roja
cuando algo lo entretuvo;
encontró un árbol rosa.
Y sin darse cuenta
amaneció,
y él quedó por siempre
en aquella noche roja.
viernes 21 de septiembre de 2007
Metamorfosis.
Era el cielo azul
y le hablé,
me dejo probarlo
respiré profundo
mi corazón lo saboreó.
Las nubes
nadando entre luz
se metieron en mí
y cambiaron mi piel.
Sentí hambre
y comí
la altura de las personas,
sentí sed
y bebí
un poco de luz
que escurría entre miel
del sol.
Y el viento sopló
suave con el silencio
emanaba de una luna que
decidió quedarse junto al mar.
Junto a su amor.
Sopló el viento
y yo me fui con él.
y le hablé,
me dejo probarlo
respiré profundo
mi corazón lo saboreó.
Las nubes
nadando entre luz
se metieron en mí
y cambiaron mi piel.
Sentí hambre
y comí
la altura de las personas,
sentí sed
y bebí
un poco de luz
que escurría entre miel
del sol.
Y el viento sopló
suave con el silencio
emanaba de una luna que
decidió quedarse junto al mar.
Junto a su amor.
Sopló el viento
y yo me fui con él.
jueves 20 de septiembre de 2007
Tú, siempre tú.
Caminando
por la calle.
Caminando
por mi calle.
Caminando
por aquella calle.
Caminando
siempre caminando
siempre tú,
tú
siempre.
por la calle.
Caminando
por mi calle.
Caminando
por aquella calle.
Caminando
siempre caminando
siempre tú,
tú
siempre.
jueves 13 de septiembre de 2007
Aquel
Observa Aquel, cuadro de proporciones inmensas, mar de emociones congeladas tan intensas y a la vez tan sublimes, cualquiera puede perderse y ahogarse en placer. Aquel se estremece, sin darse cuenta. Lo observa, se ahoga, y sin embargo sigue caminando. Y Aquel camina en lo que sería un laberinto…si existiera salida.
Se mete la mano en la bolsa izquierda, no halla más que pelusa agradable al roce con sus dedos delgados, agradable, pero inservible. La mete en la derecha, ahí halla, y en un puño saca lo que buscaba. Cuenta, una por una, hasta obtener la cantidad casi exacta. Para Aquel que está ciego, lo único que puede saborear es lo que sea que alcanza a ver. Para Aquel que está mudo, lo único que pueda tocar es lo que sea que al ser tocado por todos, queda tan manoseado y sucio que puede tocarlo también él.
Parece un monstruo, es enorme, es grande, y tiene una cara capaz de enamorar a Aquel que se deja. Aquel enamorado, le da lo que encontró en la derecha. El que parece monstruo lo recibe, sediento, jadeante, se estremece al recibirlo, gime de placer. Se lo traga entero, una por una, haciendo ruidos que excita a Aquel, una por una.
De su boca escupió sangre, la más roja y fresca que nadie jamás haya probado o siquiera visto o siquiera olfateado o siquiera tocado. Esto es nuevo, y el universo, queriendo morirse, jamás había presenciado cosa semejante. Aquel se agachó y bebió sediento. Mientras bebía, el líquido rojo escurría por sus labios, rodeaba su cuello, empapaba su pecho, mojaba su tronco hasta llegar a las rodillas y crear poco a poco un gran charco en el que su sombra, de tan desesperada, quería salir corriendo. Bebía sin saciarse, bebía sin pensar, bebía y bebía, y sentía vértigo de estar tan cerca del abismo. Aunque todo fuera una simple ilusión, pues jamás había salido de aquel lugar.
Se acabó el chorro, y Aquel se quedo tirado en el suelo en medio de un rojo tan intenso y de una forma tan peculiar que parecía un sello de esos que usan cera ardiente y un grabado en metal.
Y el que parece monstruo y Aquel que es el verdadero monstruo empezaron a reír sin parar. Sus carcajadas se escuchaban por todo el laberinto, el cuál, había crecido un poco más.
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Pues ahí está mi crítica al "capitalismo voraz" argrgrg!
Porque lo que se debe combatir, se debe combatir de toda smaneras posibles.
Se mete la mano en la bolsa izquierda, no halla más que pelusa agradable al roce con sus dedos delgados, agradable, pero inservible. La mete en la derecha, ahí halla, y en un puño saca lo que buscaba. Cuenta, una por una, hasta obtener la cantidad casi exacta. Para Aquel que está ciego, lo único que puede saborear es lo que sea que alcanza a ver. Para Aquel que está mudo, lo único que pueda tocar es lo que sea que al ser tocado por todos, queda tan manoseado y sucio que puede tocarlo también él.
Parece un monstruo, es enorme, es grande, y tiene una cara capaz de enamorar a Aquel que se deja. Aquel enamorado, le da lo que encontró en la derecha. El que parece monstruo lo recibe, sediento, jadeante, se estremece al recibirlo, gime de placer. Se lo traga entero, una por una, haciendo ruidos que excita a Aquel, una por una.
De su boca escupió sangre, la más roja y fresca que nadie jamás haya probado o siquiera visto o siquiera olfateado o siquiera tocado. Esto es nuevo, y el universo, queriendo morirse, jamás había presenciado cosa semejante. Aquel se agachó y bebió sediento. Mientras bebía, el líquido rojo escurría por sus labios, rodeaba su cuello, empapaba su pecho, mojaba su tronco hasta llegar a las rodillas y crear poco a poco un gran charco en el que su sombra, de tan desesperada, quería salir corriendo. Bebía sin saciarse, bebía sin pensar, bebía y bebía, y sentía vértigo de estar tan cerca del abismo. Aunque todo fuera una simple ilusión, pues jamás había salido de aquel lugar.
Se acabó el chorro, y Aquel se quedo tirado en el suelo en medio de un rojo tan intenso y de una forma tan peculiar que parecía un sello de esos que usan cera ardiente y un grabado en metal.
Y el que parece monstruo y Aquel que es el verdadero monstruo empezaron a reír sin parar. Sus carcajadas se escuchaban por todo el laberinto, el cuál, había crecido un poco más.
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Pues ahí está mi crítica al "capitalismo voraz" argrgrg!
Porque lo que se debe combatir, se debe combatir de toda smaneras posibles.
jueves 6 de septiembre de 2007
Experiencias 1
Todo se derrite
y la luz baja por mi piel
escurre,
pero no ilumina
sólo me divierte
Y estoy atrapado
en una realidad
más espesa,
más densa,
lo que me permite deslizar
lo que me permite nadar,
perdiendo libertad
perdiendo conciencia
uno se funde en el aire.
Es un mundo
en el que existe
nada que sea eterno,
y sin embargo existe.
Es un mundo
que no podré llevarme de regreso
un mundo que no llevaré conmigo
aquel mundo se quedará ahí
esperandome...
y la luz baja por mi piel
escurre,
pero no ilumina
sólo me divierte
Y estoy atrapado
en una realidad
más espesa,
más densa,
lo que me permite deslizar
lo que me permite nadar,
perdiendo libertad
perdiendo conciencia
uno se funde en el aire.
Es un mundo
en el que existe
nada que sea eterno,
y sin embargo existe.
Es un mundo
que no podré llevarme de regreso
un mundo que no llevaré conmigo
aquel mundo se quedará ahí
esperandome...
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